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Sostenibilidad, garantía de eficiencia y bienestar en el comercio

Sostenibilidad, garantía de eficiencia y bienestar en el comercio

Javier Torralba de la Fuente

director de BREEAM España

Ya no basta con presentar propuestas a largo plazo o declarar buenas intenciones respecto al cuidado del medio ambiente y de las personas. Ahora más que nunca es fundamental apostar por medidas y soluciones concretas que eviten otra crisis global.

En España, BREEAM lleva 11 años ofreciendo al sector de la construcción una herramienta que permite edificar en base a criterios sostenibles. Si bien las preocupaciones mencionadas en el párrafo anterior se manifiestan con un incremento del 20% en el número de edificios evaluados en 2020, hay sectores como el retail que fueron pioneros a la hora de ir más allá de la normativa y aplicar criterios medioambientalmente responsables en sus edificios.

Desde que en 2013 BREEAM certificó su primer centro comercial y de ocio en España, el número de inmuebles que hemos auditado aumenta de manera exponencial cada año. Si hablamos de números, actualmente hay 291 proyectos comerciales evaluados que representan el 22% del total de proyectos BREEAM ES. Estas cifras suponen un incremento de casi el 50% respecto al número de edificios comerciales evaluados en 2017, una muestra del creciente interés del sector por la sostenibilidad.

¿Por qué el retail invierte tanto en sostenibilidad?

Hay tres factores determinantes. En primer lugar, los centros comerciales son edificios orientados al uso y disfrute de las personas, por lo que es lógico que sus propietarios y gestores quieran ofrecer a clientes y trabajadores un espacio saludable. El bienestar de las personas es uno de los objetivos vinculados a la sostenibilidad que certificamos desde BREEAM y nuestra metodología permite la sinergia con certificados como WELL, orientado específicamente a la salud, y como AIS, que se centra en la accesibilidad y con la que recientemente hemos firmado un convenio de colaboración.

Otro aspecto a tener en cuenta es la concienciación medioambiental, cada vez más presente en nuestra sociedad y en las normativas estatales y europeas. Un centro comercial debe estar en sintonía con su entorno y la comunidad que lo visita. Reducir las emisiones de CO2, evitar las fugas y el derroche de agua, utilizar fuentes de energía renovables o aplicar políticas de reciclaje son algunas de las medidas medioambientales más presentes en los edificios comerciales sostenibles.

Si consumes menos energía y menos agua, tienes un menor coste de mantenimiento. Esto está vinculado al tercero de los motivos mencionados. Un edificio certificado es de mayor calidad y más rentable, ya que va más allá de la normativa y tiene un mayor ciclo de vida. Lo que implica menos rehabilitaciones y costes de mantenimiento superfluos; consiguiendo una mayor tasa de ocupación de los locales y una revalorización del inmueble.

Hace años era impensable que un centro comercial ampliase el espacio de sus pasillos en detrimento del espacio disponible para usos comerciales. En cambio, un inmueble sostenible prioriza que las personas puedan circular por el interior cómodamente. Renovar el aire interior, monitorizar los niveles de CO2 en el ambiente, recoger y utilizar agua de lluvia para los inodoros… Los centros comerciales certificados por BREEAM están constantemente trabajando para el usuario, aportando valores tangibles e intangibles que indudablemente los diferencian frente a otros edificios normativos.

BREEAM, una pieza más dentro de una estrategia global

La circularidad, el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, los programas de descarbonización y las estrategias orientadas a aportar valor social son algunos de los conceptos que conviven con la sostenibilidad que divulgamos desde BREEAM. En este sentido, entendemos que las empresas y los edificios que apuestan por certificar están comprometidos con otras causas que buscan transformar los sectores más contaminantes del planeta.

Por lo tanto, existe un interés que va más allá de los edificios y que se extiende a toda la organización de una empresa. Certificar un centro comercial con BREEAM implica estar vinculado a causas, valores y objetivos tales como los que se definen en los ODS de la Agenda 2030. Nuestra metodología se relaciona directamente con ocho de esos objetivos globales, por lo que muchas empresas ven en BREEAM un apoyo y un escalón más para generar valor sin dañar el planeta.

Desde el punto de vista del gestor de un inmueble, la evaluación que realiza BREEAM es una auditoria voluntaria realizada por un organismo internacional, privado e independiente. El proceso requiere confiar mucho en las cualidades del edificio, pero al mismo tiempo permite diferenciarse de la competencia y medir el alcance de la inversión realizada en sostenibilidad. Se trata de un esfuerzo que no merece la pena si detrás no hay un compromiso real y sincero.

Una muestra de este compromiso es que BREEAM En Uso es el esquema más utilizado para certificar centros comerciales. Esta herramienta establece un punto de partida sobre el que progresar, ya que debe renovarse cada dos años y exige un proceso de revisión y mejora continua. En España hay edificios comerciales que ya han renovado por tercera vez su certificado, y en cada renovación han superado la puntuación inicial, con el consiguiente esfuerzo por actualizar las características ambientales y sociales del inmueble.

Un esfuerzo conjunto entre lo público y lo privado

Hasta hace poco, ser sostenible era una decisión privada y su financiación recaía exclusivamente en las empresas que apostaban por un modelo de negocio medioambientalmente responsable. Esto cambió en 2017, cuando algunas entidades financieras vieron la rentabilidad que aportaba construir de forma sostenible y crearon productos específicos para facilitar la financiación a las promotoras que garantizasen la sostenibilidad de sus activos. La única manera de medir el grado de sostenibilidad y garantizar que se ha seguido una metodología es mediante la certificación, lo que supuso un incremento importante de la demanda de sellos como BREEAM.

Con el objetivo de descarbonizar el continente en 2050, la UE ha puesto el foco en conseguir la máxima eficiencia de los edificios para reducir drásticamente las emisiones de CO2 asociadas al sector inmobiliario. Si bien es cierto que la sostenibilidad va más allá de la eficiencia energética, un edificio sostenible ha de ser eficiente en todos los aspectos.

En España, BREEAM ha llegado a certificar edificios que generan el 100% de sus recursos energéticos y exige, a la hora de certificar, que los gestores preparen una adecuada estrategia energética que garantice el máximo ahorro posible. Esto puede conseguirse mediante un sistema de monitorización, instalando fuentes de energía renovable o contratando el aprovisionamiento de un proveedor de energía limpia. De este modo, los centros sostenibles ahorran entre el 40% y el 70% del consumo energético respecto a un edificio normativo.

Tras la crisis del último año, la necesidad por impulsar estas medidas ha favorecido que la UE exija aplicar estrategias sostenibles en sus planes de recuperación. Los Fondos Next Generation del Plan de Recuperación traen numerosos condicionantes que premian a aquellas organizaciones que apuestan por la eficiencia y la sostenibilidad.

Si los fondos se distribuyen adecuadamente, estamos ante una gran oportunidad para transformar definitivamente el sector de la construcción y encaminarnos hacia un futuro más sostenible.