El centro comercial baracaldés, Max Center, acoge hasta el 15 de abril la exposición gratuita de arte digital ‘Worldbuilding’, proyectada en la gran pantalla de su Plaza Central. La muestra reúne a cinco artistas internacionales que reflexionan sobre el presente y ensayan futuros posibles mediante la creación de universos digitales en constante transformación.
Worldbuilding (construcción de mundos) plantea la imaginación no como una forma de evasión, sino como una herramienta crítica. Inspirada en la práctica propia de la literatura, el cine y los videojuegos, la exposición amplía este concepto hacia procesos abiertos y relacionales.
Las obras seleccionadas exploran estas ideas desde lenguajes diversos de la imagen en movimiento, la simulación y el arte digital. En ‘Light in Darkness’, el artista Alfie Dwyer propone un viaje animado de un minuto a través de una secuencia de mundos oníricos que emergen y se disuelven en un único movimiento continuo, donde conviven lo antiguo y lo sintético, lo mágico y lo computacional.
Alena Saveleva presenta ‘Chants of Ocean Gods’, una obra de audiovisual compuesta por tres piezas meditativas en bucle que exploran los ritmos cíclicos de la naturaleza. A través del simbolismo mitológico y la estructura repetitiva del canto, la obra disuelve las fronteras entre lo humano y lo no humano y propone una contemplación casi a modo de ritual.
En ‘Primavera 春’, Carrie Chen construye una simulación digital en la que se representa a sí misma en distintas etapas de la vida y coexiste dentro de un paisaje primaveral en flor. Mediante el uso de imágenes de archivo familiares de sus antepasados femeninos y la inteligencia artificial, genera retratos híbridos que se convierten en las texturas de avatares 3D completamente modelados y animados mediante captura de movimiento.
Por su parte, ‘Stasis’, del artista George Jasper Stone, presenta ecologías digitales híbridas en las que cuerpos, estatuas y formas botánicas mutan bajo la presión ecológica y tecnológica. A través del worldbuilding especulativo, la obra imagina organismos resilientes capaces de adaptarse a escenarios posteriores a 2030, situados en un territorio ambiguo entre lo natural y lo artificial.
La muestra se completa con ‘r3d’, de Marcos Ausejo, una propuesta que imagina un mundo interconectado en el que lo colectivo prevalece sobre lo individual. Mediante un universo en el que aparece una gran estrella que simboliza la unidad y de la que parten hilos de luz hacia cada persona.