La inversión en innovación en el sector de Gran Consumo en España alcanzó los 1.411 millones de euros en 2025, el nivel más alto registrado hasta la fecha, según la primera Radiografía de la Innovación en Gran Consumo, elaborada por el Observatorio de Innovación en Gran Consumo (OIGC) y promovida por el Institut Cerdà. Descontado el efecto de la inflación, el importe supone un incremento real del 9% respecto a 2024 y del 17% en comparación con 2023, en una evolución que apunta a una recuperación progresiva de los niveles previos a la pandemia.
Por eslabones de la cadena, la industria concentró el mayor volumen de inversión, con 787 millones de euros, seguida de la distribución, con 444 millones, y del sector agrario, con 180 millones. En términos relativos, la industria (1,91%) y la distribución (2,41%) se situaron en línea con la media nacional de inversión empresarial, cercana al 2%, mientras que el eslabón agrario quedó por debajo, con un 0,36%.
La inversión en Investigación y Desarrollo (I+D) también alcanzó un máximo histórico en 2025, con 480 millones de euros, lo que representa un aumento real del 5,7% interanual. A pesar de esta evolución, el informe señala que el esfuerzo en I+D del Gran Consumo español continúa por debajo del de otros países europeos con mayor peso de grandes compañías, como Países Bajos, Bélgica o Alemania.
En cuanto a la financiación, más del 90% de los recursos destinados a innovación procedieron de fondos privados, un peso superior al del conjunto del tejido empresarial español, situado en torno al 80%. Aunque entre el 58% y el 85% de las empresas innovadoras participaron en proyectos con apoyo público, estas aportaciones mantuvieron un papel complementario, condicionado por la complejidad administrativa y la dificultad para identificar convocatorias adecuadas.
El estudio refleja también un cambio estructural en el comportamiento de las empresas. Desde 2018, el porcentaje de compañías que afirman innovar ha pasado de alrededor de un tercio a superar el 60% en todos los eslabones de la cadena. Además, entre el 23% y el 34% de las empresas innovan de forma continuada, frente a enfoques más puntuales en ejercicios anteriores. En términos de impacto en negocio, entre el 20% y el 39% de la cifra de ventas de las empresas que lanzaron nuevos productos en 2024 se atribuyó a estas novedades.
Prioridades, barreras y percepción del consumidor
La incorporación de nuevas herramientas y tecnologías fue la principal prioridad innovadora en 2025, citada por el 42% de las empresas. A continuación se situaron la optimización de procesos (35%), la sostenibilidad (33%) y la mejora de productos existentes (33%), por delante del lanzamiento de nuevas referencias (26%). Esta orientación apunta a una estrategia centrada en reforzar la eficiencia y la resiliencia del negocio.
Por otro lado, la falta de fondos propios dejó de ser el principal freno financiero a la innovación entre 2018 y 2025, mientras que ganó peso la dificultad para acceder a financiación externa, que se consolida como la principal barrera económica, especialmente en el ámbito de la distribución.
Desde la perspectiva del consumidor, el 80,7% considera que los alimentos y bebidas españoles son innovadores y más del 83% cree que las novedades del mercado responden a sus necesidades. Sin embargo, la percepción de la innovación ha evolucionado de forma desigual por atributos en los últimos años. Entre 2022 y 2024, el peso de la salud como eje de innovación ha aumentado cinco puntos porcentuales, hasta el 27%, y la digitalización ha registrado el mayor avance, con un incremento de 11 puntos, hasta el 16%. En sentido contrario, la calidad ha reducido su relevancia percibida en nueve puntos, hasta el 16%, y la sostenibilidad ha caído ocho puntos, hasta el 8%, mientras que el precio se mantiene prácticamente estable, con un ligero descenso de un punto, hasta el 20%. Pese a ello, el 59% de los consumidores sigue percibiendo los nuevos productos como caros o muy caros, una proporción elevada, aunque inferior al 70% registrado en 2023.
Según explicó Miguel Hernández, los datos muestran “un sector que recupera ritmo inversor y consolida la innovación como parte estructural de su actividad, aunque todavía con margen para acelerar”.
Las 20 innovaciones más destacadas de 2025
En el marco de la jornada se dieron a conocer las 20 innovaciones más destacadas del Gran Consumo en 2025, seleccionadas entre más de 350 iniciativas analizadas a lo largo de toda la cadena, mediante un proceso evaluado por un comité independiente de 16 expertos multisectoriales. Entre los criterios considerados figuran el grado de implantación, la generación de valor y la contribución a la eficiencia, la sostenibilidad y la adaptación a las nuevas demandas del mercado.
Entre los proyectos reconocidos se encuentran iniciativas impulsadas por compañías como Mahou San Miguel, Bayer, Ecoembes, el Centro Nacional de Tecnología y Seguridad Alimentaria, Mercadona, Lidl y Unilever, con desarrollos que abarcan desde la economía circular y la digitalización hasta la mejora de procesos productivos y logísticos.