Klépierre finalizó 2025 con una mejora de sus principales indicadores operativos en centros comerciales. La afluencia aumentó un 1,8% respecto al ejercicio anterior y las ventas de los retailers comparables crecieron un 3,4%, el doble que los índices nacionales de ventas minoristas.
En el ámbito del arrendamiento, la ocupación se situó en el 97,1%, tras incrementarse 60 puntos básicos frente a 2024. Las rentas renovadas y recontratadas registraron un alza del 4,6%, mientras que la ratio de costes de ocupación se mantuvo en el 12,5%.
Los ingresos netos por alquileres alcanzaron los 1.120,4 millones de euros, un 5,1% más que el año anterior, apoyados en un crecimiento comparable del 4,5% y en la aportación anual de adquisiciones realizadas en 2024. Por su parte, los ingresos generados directamente por los centros comerciales crecieron un 12,1%, impulsados por las actividades de Specialty Leasing y Retail Media.
El EBITDA se situó en 1.119,3 millones de euros, lo que supone un incremento del 5,5%, mientras que el flujo de caja neto corriente por acción ascendió a 2,72 euros, un 4,6% más que en 2024. El resultado neto consolidado bajo normas IFRS fue de 1.458,5 millones de euros, de los que 1.299,4 millones correspondieron a los propietarios de la sociedad matriz.
En el plano inversor, la compañía adquirió a finales de 2025 el centro comercial Casamassima, en el área metropolitana de Bari (Italia), por 160 millones de euros. El activo registra 7,5 millones de visitantes anuales y se ubica en un entorno de 1,4 millones de habitantes.
En desarrollo, completó la ampliación de Odysseum (Montpellier), con una rentabilidad estimada del 9% sobre el coste, y puso en marcha la ampliación de Le Gru (Turín), con una inversión de 81 millones de euros y una rentabilidad prevista del 10%. Además, presentó la ampliación del centro comercial Romagna (Rímini), que añadirá 6.820 m² a un activo de 73.000 m², con una rentabilidad esperada superior al 8%.
Durante el ejercicio también vendió activos no estratégicos por 205 millones de euros, un 8% por encima de su valor medio de tasación, con un rendimiento inicial neto EPRA combinado del 5,6%.
En el ámbito ambiental, la intensidad energética de la cartera se situó en 74,6 kWh/m2. Las emisiones de carbono de los alcances 1 y 2 se redujeron un 6% respecto a 2024 y un 87% frente a 2017. Además, el 53% de los residuos generados en los centros se reciclan o reutilizan, cuatro puntos más que el año anterior.
Para 2026, la compañía prevé alcanzar un EBITDA mínimo de 1.130 millones de euros y un flujo de caja neto corriente por acción de al menos 2,75 euros, en un contexto de estabilidad macroeconómica y ventas de retailers prácticamente estables.