La sostenibilidad en Sonae Sierra no es una tendencia ni una respuesta coyuntural al mercado, sino una forma de hacer que forma parte de su gestión desde hace años. La compañía ha ido incorporando de manera progresiva mejoras en eficiencia, innovación y responsabilidad ambiental en todos sus activos, consolidando un modelo en el que la sostenibilidad se construye a través de hechos, decisiones operativas y resultados medibles.
Con esta visión nace RESPIRA 2026, el programa impulsado por los centros comerciales gestionados por Sonae Sierra en España para acercar la sostenibilidad a visitantes y comunidades locales a través de acciones concretas, resultados medibles y experiencias que demuestran que el cambio se construye día a día.
Presentado con motivo del Día Mundial del Medio Ambiente, RESPIRA unifica iniciativas que ya se desarrollan en los diferentes activos, impulsa nuevas acciones y pone en valor los avances alcanzados en ámbitos como la energía, el agua, el reciclaje o la movilidad sostenible. Pero su objetivo va más allá de las métricas: busca acercar la sostenibilidad a las personas y demostrar que pequeños gestos cotidianos también pueden contribuir a generar un impacto positivo.
Una estrategia común adaptada a cada territorio
Uno de los aspectos que diferencia a RESPIRA es su capacidad para adaptarse a las características y necesidades de cada comunidad local. Aunque todos los centros comparten una misma visión, cada uno desarrolla iniciativas y prioridades alineadas con la realidad de su entorno, combinando la eficiencia de recursos, la economía circular, la gestión del agua, la energía y la movilidad sostenible como ejes comunes de actuación.
Este enfoque compartido se traduce en avances concretos en toda la cartera, donde se alcanza una tasa media de reciclaje del 84%, con varios centros cercanos o superando el 90% en el caso de Plaza Mayor, reflejando una evolución homogénea en materia de economía circular. Estos resultados conviven con otras medidas que se van incorporando de forma progresiva, como el autoconsumo energético en GranCasa o los sistemas de ahorro de agua en centros como Plaza Mayor o Área Sur, que refuerzan la capacidad del conjunto de la cartera para seguir avanzando hacia modelos de gestión más eficientes. En conjunto, esta diversidad de realidades refleja una gestión adaptada al territorio, pero con un mismo objetivo común: avanzar hacia modelos de operación más eficientes, responsables y conectados con las personas, integrando la sostenibilidad como parte estructural de la actividad diaria de los centros y no como una iniciativa aislada.

Más allá de los resultados
RESPIRA nace para poner en valor estos avances, pero también para acercarlos a las personas. Durante los meses de junio y julio, los centros comerciales desarrollan una programación específica que transforma estos espacios en puntos de encuentro donde aprender, participar y actuar.
A través de actividades vinculadas al bienestar, la economía circular, el consumo responsable, la movilidad sostenible o la sensibilización ambiental, el programa busca trasladar la sostenibilidad del plano técnico al día a día de los visitantes, fomentando hábitos más responsables y demostrando que la acción colectiva puede generar cambios reales.
Esta dimensión divulgativa se ve reforzada por la colaboración con la Comunidad #PorElClima, gracias a la cual los centros comerciales acogerán las Exposiciones Por el Clima, una iniciativa diseñada para acercar a la ciudadanía algunos de los grandes retos ambientales actuales y mostrar cómo cada persona puede contribuir a afrontarlos mediante acciones concretas.

El papel de los centros comerciales en la transformación sostenible
La evolución del retail está redefiniendo el papel de los centros comerciales dentro de las ciudades. Más allá de su función comercial, estos espacios se han convertido en puntos de encuentro con capacidad para influir en hábitos, generar experiencias y contribuir al desarrollo sostenible de sus comunidades.
RESPIRA refleja precisamente esa transformación. Un programa que conecta la gestión responsable de los recursos con la experiencia de los visitantes, demostrando que la sostenibilidad no solo se mide a través de indicadores, sino también a través de la capacidad de inspirar, sensibilizar y generar un impacto positivo en el entorno.
Porque construir un retail más sostenible no depende de una única acción. Es el resultado de muchas decisiones, pequeños gestos y compromisos compartidos que, sumados, permiten avanzar hacia ciudades más resilientes, eficientes y preparadas para el futuro.