Alcampo destinará 3,8 millones de euros durante 2026 a incorporar etiquetas electrónicas en 84 supermercados, donde instalará más de 560.000 dispositivos para sustituir los sistemas tradicionales de papel.
La cadena calcula que la medida evitará cada año el consumo de 1.843 kilómetros de tiras utilizadas en los lineales, además de reducir en 8,4 toneladas las emisiones de CO2 equivalente, según una estimación realizada a partir de los factores de conversión publicados por el Departamento de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales del Reino Unido (Defra).
Antes de que finalice el ejercicio, la tecnología estará disponible en más de medio centenar de establecimientos de Madrid, Málaga, Burgos, León, Valladolid, Salamanca, Soria, Palencia, La Rioja, Álava, Zaragoza, Huesca y Teruel. El despliegue alcanzará tanto las secciones de alimentación seca como las de productos frescos y congelados, para las que se utilizarán modelos resistentes a bajas temperaturas y formatos de mayor tamaño destinados a los mostradores tradicionales.
Además de actualizar los precios de forma digital y reducir posibles errores, el sistema permitirá liberar más de 42.750 horas de trabajo al año entre los equipos de las 84 tiendas, que dejarán de dedicar ese tiempo a sustituir manualmente las etiquetas.
El proyecto se integra en el plan de racionalización del consumo de papel que Alcampo puso en marcha en 2017 en sus establecimientos, oficinas y plataformas logísticas. Desde entonces, ha reducido su utilización anual en más de 6.700 toneladas, principalmente por la sustitución de los folletos impresos por formatos digitales.
Las emisiones asociadas a este consumo han disminuido un 51% en términos absolutos durante el mismo periodo, un porcentaje que alcanza el 58% si se calcula por metro cuadrado de sala de ventas.