Alcampo redujo un 4% sus emisiones de CO2eq en 2025 respecto al ejercicio anterior, según su última huella de carbono, que analiza las emisiones directas de la actividad, las derivadas del consumo energético y las generadas a lo largo de la cadena de valor.
La cadena destinó 10,5 millones de euros a renovar los sistemas de refrigeración de 23 establecimientos, ya que las fugas de gases refrigerantes constituyen la principal fuente de emisiones directas. Desde 2013, el Alcance 1 acumula una reducción del 81% por metro cuadrado de sala de venta y del 78% en términos absolutos.
Las emisiones asociadas al consumo eléctrico permanecen en niveles nulos desde 2019, al proceder el 100% de la electricidad de fuentes renovables. En 2025, el 89% del suministro se obtuvo mediante contratos de compra de energía a largo plazo, mientras que la red ya cuenta con 15 instalaciones de autoconsumo fotovoltaico.
El mayor impacto ambiental continúa concentrándose en el Alcance 3, que engloba las emisiones indirectas de la actividad. Solo la comercialización de productos representó el 75% de la huella de carbono total durante 2025, motivo por el que Alcampo mantiene un programa de colaboración con cerca de 600 proveedores del sector alimentario para impulsar sus procesos de descarbonización.
La compañía también redujo un 17% las emisiones vinculadas a la gestión de residuos y avanzó en la optimización logística mediante nuevas rutas con vehículos Duo-Trailer y el uso de flotas híbridas y eléctricas para el reparto de última milla.
De cara a los próximos años, Auchan Retail, matriz de Alcampo, ha actualizado sus objetivos de descarbonización conforme a los criterios de Science Based Targets Initiative (SBTi), con la meta de reducir un 62,78% las emisiones de los Alcances 1 y 2 hasta 2030, además de establecer nuevos compromisos para el Alcance 3.