La evolución de los centros comerciales responde a una demanda creciente por parte de los consumidores: experiencias más interactivas, personalizadas y enriquecidas mediante la tecnología, donde el contenido combine lo lúdico con lo educativo. En este contexto, Arenas de Barcelona, propiedad del Grupo MERLIN Properties, ha sabido anticiparse a esta tendencia, posicionándose como un verdadero epicentro de experiencias.
La estrategia del activo se ha centrado en diseñar una oferta diferencial de ocio, gastronomía, cultura y compras en pleno centro de la ciudad, consolidándose como un destino en sí mismo. Un espacio concebido para el disfrute del tiempo libre, al que el público puede acudir en familia, en grupo o de manera individual, encontrando propuestas adaptadas a distintos perfiles y necesidades.
Bajo la premisa de que el entretenimiento ha dejado de ser un complemento para convertirse, en muchos casos, en uno de los principales motores de atracción, Arenas de Barcelona ha transformado su emblemático espacio Cúpula, con más de 2.500 m2, en una de sus propuestas destacadas. En colaboración con GIGA (Grand Immersive Gallery), compañía internacional especializada en entretenimiento inmersivo, y Eclipso Cultural Adventures, desarrolladora de experiencias de realidad virtual con presencia en ciudades como Nueva York, Londres, París, Lyon o Burdeos, el centro comercial incorpora dos ambiciosas experiencias inmersivas dirigidas a todos los públicos.

GIGA, centrada en exposiciones sensoriales, presenta actualmente Antarctica Experience, una travesía al fin del mundo a través de imágenes inéditas en 360º y una impactante recreación de la fauna polar. Una propuesta que aún puede disfrutarse y que forma parte del atractivo de un espacio en constante evolución, donde muy pronto llegarán nuevas exposiciones y experiencias pensadas para todos los públicos. Mientras, Eclipso apuesta por la narrativa en realidad virtual con propuestas como Titanic y Coliseo, una experiencia educativa que fusiona arte e historia de la antigua Roma. Próximamente incorporará nuevas experiencias, reforzando una oferta en continua evolución.
A esta oferta de ocio se suman las 12 salas de Mooby Cinemes, que a lo largo de los 15 años de trayectoria del centro comercial se han posicionado como un referente en su área de influencia. El complejo se configura, así, como un espacio idóneo para disfrutar de los últimos estrenos cinematográficos en un entorno orientado a la cultura y el entretenimiento, con una ubicación privilegiada y de fácil acceso.
Arenas de Barcelona también ofrece experiencias que ya forman parte de su ADN, como Ikono, el museo inmersivo que invita a recorrer universos creativos y sensoriales.
En la tercera planta, el complejo alberga el gimnasio Metropolitan que incluye una pista de atletismo exterior y un spa urbano con vistas a la ciudad, ambos situados a 27 metros de altura. En la planta baja se ubica uno de los atractivos más singulares del edificio: una espectacular pantalla interactiva integrada en el suelo de la plaza central. Este espacio se ha consolidado como el escenario natural idóneo para albergar múltiples eventos, ya que, gracias a la arquitectura circular del inmueble, ofrece una perspectiva panorámica completa desde las cuatro plantas superiores.

La propuesta se completa con un recorrido gastronómico que incluye más de 20 restaurantes, siete de ellos ubicados en el Mirador con vistas panorámicas de 360º sobre la ciudad. Este espacio, accesible a través de un ascensor panorámico exterior, permite contemplar el skyline de Barcelona, los atardeceres sobre Montjuïc y el espectáculo de la histórica Fuente Mágica de Plaza España. A ello se suma una propuesta de moda, complementos, servicios y tecnología con marcas de prestigio internacional como Fnac, la tienda oficial del F.C. Barcelona, Druni, Desigual, Mango, Tous, JD y Décimas, entre otras, así como dos supermercados, Mercadona y Veritas, que cubren las necesidades de la compra de lo cotidiano al público residente en el área de influencia.
Arenas de Barcelona destaca también por su singularidad arquitectónica y su papel como eje de conexión urbana. Ubicado en una antigua plaza de toros, es el único centro comercial de estas características en Europa y un referente en procesos de reconversión. Sus accesos favorecen la conexión natural entre dos de los barrios más densamente poblados de la ciudad: Sants y Eixample. En este sentido, una de las aportaciones más singulares del centro es su conexión directa con dos de las líneas de metro más utilizadas de la ciudad (L1 y L3), que dan servicio a más de 350.000 pasajeros semanales. En esta misma estación, los Ferrocarriles de la Generalitat conectan con el Baix Llobregat, una de las zonas de mayor densidad del área metropolitana, transportando a más de 20 millones de usuarios al año. Asimismo, Arenas de Barcelona es la primera parada de la lanzadera procedente del aeropuerto, operativa las 24 horas del día durante todo el año y conectada con la estación del AVE y trenes de larga distancia. A ello se suma una oferta de 1.000 plazas de aparcamiento.

Entre sus atributos de proximidad destaca también su céntrica ubicación en Plaza de España. Se encuentra a escasos cinco minutos de Fira de Barcelona, uno de los principales motores económicos de la ciudad, que acoge a 2,5 millones de visitantes anuales. Alrededor del centro comercial se localizan ocho hoteles que dan alojamiento a un importante número de turistas, tanto de ocio como profesionales. Además, se sitúa a solo 10 minutos de algunos de los museos más relevantes de Barcelona, como el Museo Nacional de Arte de Cataluña, la Fundación Joan Miró y Caixa Forum.
Con una afluencia media superior a los nueve millones de visitantes por año, excluyendo los ejercicios de 2020 y 2021 marcados por la pandemia, Arenas de Barcelona representa la evolución hacia un modelo contemporáneo: un espacio donde moda, gastronomía, cultura, tecnología, ocio inmersivo, deporte y vistas únicas se integran en un edificio con memoria histórica y vocación de futuro, convertido en un punto de encuentro imprescindible dentro de la vida urbana de Barcelona. Un destino vivo, accesible y en constante transformación, que invita a volver una y otra vez para descubrir nuevas formas de disfrutar en la ciudad.