Kiabi elevó en 2025 al 87% la proporción de fibras que clasifica como de menor impacto ambiental, frente al 55% de 2022, según los datos difundidos por la compañía. La sustitución progresiva de materiales convencionales por algodón orgánico o reciclado y poliéster reciclado forma parte de su estrategia Visión 2035, que vincula la mejora de los procesos de producción con la durabilidad de las prendas y el mantenimiento de precios accesibles.
La evolución abarca desde la selección de las fibras hasta el teñido, el lavado, la confección y los controles finales. El objetivo es que la ropa conserve su forma, resistencia y comodidad durante más tiempo, para lo que también se están introduciendo cambios en tejidos y acabados.
Entre ellos figura el aumento del gramaje de las camisetas Essential, lanzadas en 2025, con el que busca mejorar la conservación de la forma. En los artículos que incorporan la tecnología Tough Cotton, la marca señala que el tratamiento permite aumentar la resistencia del algodón a los lavados.
Del denim al resto de categorías
El tejido vaquero ha servido desde 2016 como campo de pruebas para desarrollar soluciones que después se trasladan a otras familias de producto. Entre las técnicas empleadas se encuentran la reducción de los baños de índigo y el uso de láser para obtener determinados efectos de desgaste y contraste sin agua ni productos químicos en esa fase del acabado.
Durante 2025, los procesos de lavado de menor consumo de agua se extendieron a todas las categorías que requieren este tratamiento en fábrica. Según sus cálculos, su aplicación permitió ahorrar 479 millones de litros ese año respecto a los métodos convencionales.
La selección de materiales se apoya en las certificaciones GOTS y OCS para acreditar el origen orgánico de las fibras correspondientes y en GRS y RCS para verificar el contenido reciclado. Además, el 98% de la gama de bebé contaba en 2025 con la certificación OEKO-TEX STANDARD 100.
Estas actuaciones concretan parte de la Visión 2035 de la firma, que plantea combinar la reducción del impacto ambiental de la producción con prendas que mantengan sus cualidades de uso y su posicionamiento de precio.