En un contexto en el que la inversión vuelve a dirigir su atención al retail, Ferran Saenger, asset manager de Lighthouse, situó el foco en la solidez de los fundamentales como principal soporte del interés por el sector. Durante el Desayuno Editorial “Inversión en centros comerciales”, organizado por la Revista Centros Comerciales y patrocinado por Sonae Sierra, sostuvo que el mercado ibérico sigue ofreciendo recorrido, acaparando el crecimiento económico europeo.
Su análisis parte del desempeño operativo de los activos comerciales. Saenger subrayó que variables como las ventas, las afluencias y la ocupación mantienen una evolución positiva tras varios ejercicios de resistencia. Esa continuidad, unida a la fortaleza de la economía española, explica la visión favorable de Lighthouse sobre Iberia como mercado de inversión.
El directivo enmarcó además la posición de la firma en una estrategia de largo plazo. Según expuso, Lighthouse ha intensificado su actividad durante los dos últimos años y prevé seguir creciendo en España y Portugal. No planteó esa apuesta como una oportunidad coyuntural, sino como una decisión basada en la capacidad de determinados activos para sostener valor en el tiempo.
Ese planteamiento convive, no obstante, con un escenario financiero sujeto a incertidumbres. Saenger admitió que podría producirse algún repunte de los tipos de interés a corto o medio plazo en función de la evolución del contexto internacional, aunque defendió que ese riesgo no altera la estrategia inversora de la compañía. En su opinión, el análisis debe centrarse en la calidad del activo y en su fortaleza operativa, más que en movimientos puntuales del entorno monetario.
En ese sentido, reivindicó la capacidad de resistencia que ha mostrado el retail en los últimos años. Recordó que el sector ha absorbido impactos como el avance del comercio electrónico y la pandemia sin perder capacidad de atracción para la inversión y apuntó, además, a otra característica relevante en el contexto actual: la indexación de los ingresos. A su juicio, ese rasgo aporta una protección parcial frente a la inflación y da estabilidad a los flujos.

Ahora bien, ese retorno no implica una demanda indiscriminada. Saenger dejó claro que el mercado se ha vuelto más analítico y exigente, con una selección cada vez más estricta de los activos. El capital prioriza hoy productos con buenos fundamentales, ubicaciones consolidadas y capacidad para generar ingresos estables.
Bajo ese criterio, Lighthouse concentra su atención en centros comerciales dominantes en su área de influencia y con presencia de los principales operadores del mercado. Para Saenger, esa combinación resulta determinante para preservar competitividad y sostener el recorrido del activo a largo plazo. Durante el encuentro también quedó patente que esa selección se expresa de forma distinta según el tipo de activo: mientras los parques comerciales ganan atractivo por su eficiencia, los centros comerciales dominantes siguen concentrando el interés en las operaciones de mayor peso.
Desde esa perspectiva, Saenger consideró que la tendencia debería mantenerse. Su lectura es que el foco macroeconómico europeo sigue desplazado hacia Iberia y que ese contexto continuará respaldando el interés por el retail.
La apuesta de Lighthouse por los centros comerciales en España
Además de lo expuesto durante el desayuno, la actividad reciente de Lighthouse en España aporta, además, una referencia concreta para entender esa estrategia. En apenas 18 meses, la compañía ha encadenado cinco operaciones que reflejan una apuesta por centros con escala, peso comercial y capacidad de tracción en sus áreas de influencia. La primera fue Salera, en Castellón, donde el grupo tomó en enero de 2024 el 50% del centro en una operación que valoró el activo en 171 millones de euros. Después llegaron H2O, en Rivas-Vaciamadrid, con un precio de adquisición de 121,6 millones; Espai Gironès, en Girona, por 168,2 millones en octubre de 2024; Alcalá Magna, en Alcalá de Henares, por 96,3 millones en marzo de 2025; y Espacio Mediterráneo, en Cartagena, por 135,4 millones en junio de 2025.
Ese enfoque se aprecia también en el perfil de los activos incorporados. Salera suma 53.502 m2 de SBA y partía sin disponibilidad en el momento de la operación; H2O alcanza 52.190 m2 y registraba 7,8 millones de visitas anuales; Espai Gironés, con 40.342 m2, presentaba una desocupación del 0,5% y una rentabilidad inicial neta anualizada del 7,2%; Alcalá Magna, con 33.691 m2, estaba plenamente alquilado en el momento de su adquisición; y Espacio Mediterráneo incorporó 36.984 m2 dentro de un complejo comercial de 100.000 m2, con 7,7 millones de visitas y una disponibilidad del 0,7%. En todos los casos se trata de activos consolidados y con una posición competitiva definida.
También el perfil comercial de esos centros ayuda a estructurar esa estrategia. En Alcalá Magna, Lighthouse subrayó la presencia de operadores como Primark, Zara, Mercadona, Lefties, JD Sports, Bershka, Stradivarius o Pull&Bear, y vinculó expresamente la compra a su foco en centros dominantes en ciudades con base económica sólida. En Espacio Mediterráneo, el grupo destacó igualmente una combinación de marcas como Zara, Primark, JD Sports, Bershka, Stradivarius y Pull&Bear.
Entre enero de 2024 y junio de 2025, además, la compañía elevó su exposición a España a través de centros con yields iniciales en el entorno del 7%: 7,7% en Salera, 7,5% en H2O, 7,2% neto en Espai Gironés, 7,6% en Alcalá Magna y 7% en Espacio Mediterráneo. La secuencia dibuja así una pauta de inversión centrada en activos con escala, ocupación y capacidad de generación de ingresos.