El ocio y la restauración han ganado peso en la oferta de centros y parques comerciales, con un papel cada vez más vinculado a la diferenciación de los activos, el tiempo de estancia y la adaptación a nuevas demandas de consumo. Esta transformación también alcanza a operadores ya consolidados, como cines o boleras, que han ido incorporando formatos más experienciales.
Durante el Desayuno Editorial “Ocio y restauración, nuevas experiencias”, organizado por la Revista Centros Comerciales, medio oficial de la Asociación Española de Centros y Parques Comerciales, y patrocinado por BNP Paribas Real Estate y Sonae Sierra, Jesús Delgado, responsable de Leasing de X-Madrid para Merlin Properties, recordó que antes muchos parques comerciales funcionaban como una suma de operadores independientes, sin una percepción clara de destino conjunto por parte del visitante. “Ahora el concepto de parque ha evolucionado más hacia ser un centro comercial”, señaló.
En ese proceso, la restauración ha sido uno de los motores del cambio. Frente al peso que antes tenían los formatos de drive-thru vinculados a consumos más rápidos, los nuevos desarrollos incorporan zonas comunes, recorridos más cuidados y espacios pensados para favorecer la estancia. Centros como X-Madrid, con una propuesta más experiencial dentro de la cartera de Merlin, permiten extraer aprendizajes aplicables a otros activos con características distintas.
El encuentro también abordó el equilibrio entre grandes operadores tractores, como el cine o la bolera, y conceptos más especializados. Para Delgado, ambos formatos son necesarios en activos con identidad propia y “alma”, que han pasado de modelos apoyados casi exclusivamente en el hipermercado a propuestas en las que ganan presencia actividades vinculadas al ocio experiencial, como el jumping o la escalada. “Ahora mismo la línea entre ocio y experiencia prácticamente no existe”, afirmó.

X-Madrid: creando comunidad a través de las experiencias
En X-Madrid, esta visión se traduce en una programación que forma parte de la gestión cotidiana del activo. La idea de que “siempre estén pasando cosas”, mencionada por Delgado, no se limita a organizar eventos puntuales, sino que atraviesa la forma en que el centro combina deporte, ocio, restauración y comunidad.
La propuesta sirve para incorporar nuevos usos y generar experiencias vinculadas a intereses cada vez más diversos. Por ejemplo, el torneo de pickleball, celebrado en marzo de 2026, refleja esa apuesta por llevar al centro de Alcorcón prácticas deportivas en crecimiento, reuniendo a más de 230 participantes. En la misma línea se sitúa la llegada de Spark Island, un operador de ocio interactivo de más de 550 m2 que basa su propuesta en desafíos físicos y mentales desarrollados en grupo.
El Xiringuito completa esa combinación de ocio, restauración y actividad desde un espacio concebido para funcionar como punto de encuentro al aire libre. La reforma finalizada en junio de 2025 incorporó una pista de vóley sobre arena real, reservable online, una terraza exterior de 550 m2 con sistema de nebulización, una zona interior climatizada y una oferta gastronómica de inspiración mediterránea. Esa configuración permite activar el espacio en torno a grandes eventos deportivos, como el Mundial de Fútbol, cuyos partidos se emitirán este mes en una pantalla de 50 m2.
Esa capacidad para generar actividad también se aprecia en eventos de mayor formato y vocación multitudinaria, como la Semana de Walpurgis, celebrada del 30 de abril al 2 de mayo de 2025 junto a Terror Makers. La cita combinó actividades para público general con el Horror Summit, el primer congreso en España dedicado exclusivamente a profesionales del género de terror, y convirtió el centro en punto de encuentro para aficionados, familias y profesionales del sector.
La actividad del centro tiene, además, una extensión digital especialmente reconocible. En 2024, X-Madrid recibió el premio a la mejor estrategia digital en el XX Congreso Español de Centros y Parques Comerciales, un reconocimiento vinculado a su actividad en redes sociales y a su capacidad para conectar con la audiencia a través de contenidos propios. Dos años después, esa estrategia sigue reflejándose en sus cifras: en marzo de 2026, el centro superó los 150.000 seguidores en Instagram y alcanzó los 41.000 en TikTok, consolidando un perfil poco habitual en el sector y una presencia digital que explica el enfoque de un activo con carácter de influencer. Esta comunidad prolonga la relación con el centro más allá del espacio físico y contribuye a mantener un vínculo constante con el público.